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¿Ojos cansados frente a la pantalla? Lo que realmente ayuda en el día a día laboral

28/10/2026 | Fairvital Blog

Ya sea en la oficina, teletrabajando o en casa, las pantallas nos acompañan durante gran parte del día. Especialmente en la época fría del año, solemos pasar más tiempo en espacios cerrados y, además de trabajar con el ordenador, utilizamos con mayor frecuencia el smartphone o la tableta durante nuestro tiempo libre. Como consecuencia, los ojos pueden sentirse secos, cansados o irritados. Descubra cómo hacer que el día a día digital resulte más agradable para sus ojos y qué aspectos conviene tener en cuenta cuando pasa largos periodos frente a una pantalla.

Por qué el trabajo frente a la pantalla exige tanto a los ojos

Trabajar durante mucho tiempo frente a una pantalla supone un esfuerzo considerable para nuestros ojos. Durante varias horas tienen que enfocar a una distancia relativamente corta, algo que con el tiempo puede resultar agotador.

Especialmente cuando trabajamos concentrados frente a la pantalla, puede ocurrir que parpadeemos con menos frecuencia. Como consecuencia, la película lagrimal se distribuye de manera menos uniforme sobre la superficie ocular y los ojos pueden sentirse secos o irritados.

Una iluminación desfavorable, un tamaño de letra demasiado pequeño o una corrección visual que no esté bien adaptada también pueden hacer que la visión resulte más fatigosa.

Estas molestias no significan automáticamente que la agudeza visual se haya deteriorado de forma permanente. Más bien, merece la pena observar con atención las condiciones del puesto de trabajo.

Una correcta configuración de la pantalla marca la diferencia

Un puesto de trabajo configurado de forma ergonómica puede ayudar a evitar esfuerzos innecesarios.

Asegúrese de que el monitor se encuentre a una distancia cómoda. En muchos puestos de trabajo con pantalla, unos 50-80 centímetros constituyen una buena referencia. La distancia ideal depende, entre otros factores, del tamaño de la pantalla y del tamaño de la letra mostrada.

El borde superior de la pantalla debería situarse aproximadamente a la altura de los ojos o ligeramente por debajo. De este modo, puede trabajar con la mirada ligeramente inclinada hacia abajo sin tener que mantener la cabeza levantada constantemente.

El tamaño de la letra también merece atención. Los textos deberían poder leerse fácilmente sin necesidad de inclinarse hacia delante ni entrecerrar los ojos.

Los reflejos molestos pueden reducirse a menudo colocando la pantalla lateralmente con respecto a la ventana. Ajuste también el brillo de la pantalla al entorno para evitar diferencias de luminosidad desagradables.

¿Ojos secos? El ambiente interior también influye

La causa de los ojos cansados no siempre está directamente relacionada con la pantalla. Especialmente en otoño e invierno, el ambiente interior también puede influir en cómo se sienten los ojos durante el trabajo o mientras se relaja en casa.

Cuando la calefacción está encendida, la humedad del aire en espacios interiores puede disminuir. El aire seco o una corriente de aire dirigida directamente hacia el rostro pueden favorecer la evaporación de la película lagrimal.

Ventilar con regularidad y mantener una temperatura ambiente agradable ayuda a mejorar el clima interior. Procure además que los calefactores o los aparatos de aire acondicionado no estén dirigidos permanentemente hacia su rostro.

Parpadear de forma consciente también puede integrarse fácilmente en la rutina diaria. Por ejemplo, al cambiar de una tarea a otra, cierre suavemente y por completo los párpados varias veces. De este modo, favorece la distribución natural de la película lagrimal sobre la superficie ocular.

Si los ojos secos aparecen con mayor frecuencia, pueden considerarse unas gotas oftálmicas hidratantes adecuadas. Si es necesario, solicite asesoramiento a un oftalmólogo o en la farmacia para elegir el producto más apropiado.

Aprovechar conscientemente las pequeñas pausas de pantalla

Cuando se trabaja concentrado durante largos periodos, a veces se olvida apartar la mirada del monitor.

Las interrupciones breves y regulares pueden ayudar a reducir el trabajo prolongado en visión cercana. Puede resultar especialmente agradable mirar conscientemente a lo lejos de vez en cuando.

Para ello no es necesario abandonar el puesto de trabajo durante mucho tiempo. Basta con mirar por la ventana o hacer una breve pausa entre dos tareas para incorporarlo fácilmente a la rutina.

Una referencia popular es la denominada regla 20-20-20: después de unos 20 minutos de trabajo frente a la pantalla, se dirige la mirada durante aproximadamente 20 segundos hacia un punto situado al menos a seis metros de distancia.

Los pequeños desplazamientos hasta la impresora, una conversación con los compañeros o un breve paseo durante la pausa también ofrecen oportunidades para interrumpir el trabajo frente a la pantalla.

Lo más importante es programar estas pausas con regularidad y no pasar inmediatamente al smartphone.

Cuando las gafas no se adaptan al puesto de trabajo

Una corrección visual adecuada puede hacer que el trabajo frente a la pantalla resulte mucho más agradable.

Especialmente durante periodos prolongados de trabajo frente a la pantalla, puede ocurrir que unas gafas para visión lejana o unas gafas de lectura convencionales no estén perfectamente adaptadas a la distancia visual necesaria.

Las gafas progresivas tampoco son igual de adecuadas para todas las posiciones de la pantalla. Algunas personas adoptan inconscientemente una postura desfavorable de la cabeza para mirar el monitor a través de la zona adecuada de las lentes.

Si observa que se inclina con frecuencia hacia delante, levanta la cabeza o sigue teniendo dificultades para leer textos a pesar de llevar gafas, puede ser conveniente revisar su corrección visual.

Dependiendo de la actividad, unas gafas especiales para trabajar frente a la pantalla pueden resultar adecuadas.

Por cierto, unas gafas correctamente adaptadas no debilitan los ojos. Al contrario, ayudan a compensar los defectos visuales existentes y a hacer más agradable el día a día.

La alimentación también es importante para nuestros ojos

Además de las condiciones externas del puesto de trabajo, una alimentación equilibrada desempeña un papel importante en el funcionamiento normal de nuestros ojos.

Diferentes vitaminas y minerales cumplen distintas funciones. En particular, la vitamina A, la riboflavina (vitamina B2) y el zinc contribuyen al mantenimiento de una visión normal.

La vitamina A se encuentra, por ejemplo, en alimentos de origen animal. Los alimentos vegetales como las zanahorias, las espinacas y la col rizada contienen betacaroteno, que el organismo puede convertir en vitamina A según sus necesidades.

La riboflavina se encuentra, entre otros alimentos, en los productos lácteos, los huevos y los productos integrales. El zinc está presente, por ejemplo, en las legumbres, los frutos secos, la carne y el queso.

Los carotenoides luteína y zeaxantina también son componentes interesantes de nuestra alimentación. Se encuentran de forma natural en distintos vegetales verdes y también están presentes en la mácula, la zona de la retina responsable de la visión más nítida.

Una alimentación variada con distintos tipos de frutas y verduras, así como otros alimentos ricos en nutrientes, constituye una buena base para el aporte diario de nutrientes.

Vitaminas para los ojos de Fairvital

Quienes deseen complementar su alimentación según sus necesidades individuales encontrarán en Fairvital las Vitaminas para los ojos con 60 comprimidos.

El producto combina diferentes vitaminas y minerales con compuestos vegetales y carotenoides seleccionados. Entre ellos se encuentran la vitamina A, la riboflavina, el zinc, así como la luteína y la zeaxantina procedentes del extracto de tagete.

Mientras que la vitamina A, la riboflavina y el zinc contribuyen al mantenimiento de una visión normal, la vitamina C y la vitamina E contribuyen, entre otras funciones, a la protección de las células frente al estrés oxidativo.

Las Vitaminas para los ojos de Fairvital reúnen así diferentes nutrientes en una combinación versátil. La conveniencia de una suplementación adicional depende de la alimentación personal y de las necesidades individuales.

Una alimentación equilibrada y un estilo de vida saludable siguen siendo pilares importantes para el bienestar diario.

Prestar atención a las señales de sus ojos

Tener los ojos cansados o secos de vez en cuando no es algo inusual durante periodos prolongados de trabajo frente a la pantalla. No obstante, conviene tomarse en serio las molestias recurrentes.

Si sus ojos le escuecen con regularidad, ve borroso con mayor frecuencia o la visión le resulta cada vez más fatigosa, una revisión oftalmológica puede ayudar a identificar posibles causas.

En cambio, los cambios repentinos en la visión, el dolor ocular intenso o la aparición reciente de destellos luminosos deberían ser evaluados médicamente de inmediato.

Conclusión: pequeños cambios para un día a día más agradable frente a la pantalla

En la vida laboral no siempre es posible evitar largos periodos frente a la pantalla. Por ello, es aún más importante crear unas condiciones de trabajo lo más agradables posible.

Un monitor bien ajustado, cambios regulares de la distancia de enfoque, un ambiente interior agradable y una corrección visual adecuada pueden ayudar a reducir esfuerzos innecesarios para los ojos.

Una alimentación variada también forma parte de un aporte consciente de nutrientes importantes.

No es necesario cambiar todos los hábitos al mismo tiempo. A menudo basta con comenzar con pequeños ajustes y descubrir qué le resulta beneficioso en el día a día.

Porque prestar atención regularmente a sus ojos crea unas buenas condiciones para disfrutar de un día a día más agradable frente a las pantallas.

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